
insignia trabajada y conseguida!!!
Blog educativo para maestros y profesores que quieran mejorar el clima de su aula
Ahora que finalizo el curso, tengo que realizar unas pequeñas reflexiones sobre lo que he aprendido sobre la convivencia. Desde mi trabajo como PT descubro que uno de los pilares fundamentales para que exista un buen clima en el colegio es la aceptación del otro con sus diferencias y sus peculiaridades, tanto si es un niño como si es un compañero ejerciendo su trabajo. Aceptar y reconocer al otro es la manera de comenzar a trabajar juntos, desde un mismo lado y no enfrentados. Para ello, es fundamental el diálogo. Y es por ello por lo que tenemos que comenzar, tenemos que enseñar a los niños y aprender nosotros a dialogar, a escuchar y a ponernos en el lugar del otro para poder entender comportamientos, actitudes y formas de actuar que nos son extrañas o difíciles de entender. El primer paso hacia la convivencia está dado. Las tertulias dialógicas, en torno a los grandes temas de preocupación de los hombres, recogidas en los libros clásicos son el mejor y más directo comienzo. Y en ellas pueden participar con facilidad los alumnos ACNEES con sus diferencias. Su aportación será más limitada o más sencilla, pero podrán aportar desde sus propias experiencias, De ahí que considero que es la actuación de éxito más adecuada para que estos alumnos comiencen a realizar en igual condiciones que el resto y desde el propio aula de referencia. Comenzamos una inclusión verdadera, en la que el alumno participa y pertenece a un grupo. Y una referencia con un buen material sobre actuaciones educativas de éxito. Aquí se incluyen siete de las nueve de los proyectos Included. Saludos y buenas noches!!!"El modelo dialógico involucra a toda la comunidad mediante un diálogo que permite descubrir las causas y orígenes de los conflictos para solucionarlos desde la propia comunidad mucho antes de que aparezcan (Flecha & García, 2007). Por lo tanto, este abordaje se concentra en la prevención de los conflictos, mediante la creación de una clima de colaboración, en el cual las personas participan tanto de la creación de las normas de funcionamiento de la escuela como de la forma de resolver los conflictos, creando así un mayor entendimiento y sentido para todas las personas involucradas.
En ese modelo, se ofrece espacio y condiciones para garantizar que todos tengan oportunidades iguales para expresarse y encuentren soluciones conjuntas. Para hacer posible este diálogo, es necesario considerar que todas las personas, independientemente de la cultura, del nivel académico etc., tienen la capacidad de intervenir y opinar en la búsqueda de una solución consensuada que ayude a la prevención y resolución de conflictos. La responsabilidad y la capacidad de generar una buena convivencia no se limitan a ninguna autoridad, ni a un experto en mediación, sino que incumbe a todos los alumnos, profesores y personas de la comunidad. Se trata de superar las posiciones de poder (tan presentes en el modelo disciplinar) y abrir camino hacia unas relaciones más igualitarias.
El diálogo está presente en todo el proceso de creación de la norma, tanto en la elaboración de la misma, como en su posterior aplicación, respondiendo a los enfoques de la ética procedimental y de la democracia deliberativa (Elster, 2001).
La ética procedimental establece que la eficiencia de las decisiones o de los acuerdos no depende tanto de su contenido (una norma u otra), sino principalmente del procedimiento con que se llegó a él: el consenso. Cuantas más personas y más diversas ellas son, más argumentos existirán, y, en consecuencia será mayor la posibilidad de obtener normas válidas para todos.
La democracia deliberativa, a su vez, se basa en la idea de que el diálogo y el consenso superan la votación y la confrontación entre diferentes opiniones. En una votación, dos o más posiciones se enfrentan y se establece, democráticamente, la mayoritaria. Sin embargo en una deliberación, por medio de argumentos, es posible modificar una posición inicial o presentar alternativas a ella, de modo que se llegue a un consenso.
El modelo dialógico representa un paso más para prevenir problemas de convivencia. Eso no significa que los modelos anteriores sean sustituidos completamente, sino que ellos, por sí mismos no erradican los problemas de convivencia." (Instituto Natura, p. 5)